
Un hombre de 80 kg que encadena las giras nocturnas y una mujer de 55 kg que bebe la misma cantidad no mostrarán en absoluto la misma alcoholemia. Hablar de un número fijo de copas para alcanzar 2 gramos de alcohol por litro de sangre no tiene sentido sin primero plantear las variables que hacen variar esta cifra del simple al doble.
Fórmula de Widmark: el cálculo detrás de cada copa de alcohol
Antes de contar las copas, necesitamos entender cómo el cuerpo procesa el alcohol. La fórmula de Widmark sigue siendo la referencia para estimar una alcoholemia. Se basa en tres datos: la masa de alcohol puro ingerido (en gramos), el peso corporal y un coeficiente de difusión que varía según el sexo.
Este coeficiente es de aproximadamente 0,68 para un hombre y 0,55 para una mujer. La masa grasa, más alta en promedio en las mujeres, absorbe menos alcohol que el agua corporal, lo que concentra más el etanol en la sangre.
Una copa estándar servida en un establecimiento de bebidas (25 cl de cerveza a 5°, 12,5 cl de vino a 12°, 3 cl de licores a 40°) contiene aproximadamente 10 g de alcohol puro. Se entiende rápidamente por qué la pregunta sobre la cantidad necesaria para alcanzar 2 gramos de alcohol en sangre no se resuelve con una simple multiplicación.

¿Cuántas copas para 2 g/L según el peso y el sexo?
Aplicamos la fórmula con perfiles concretos. Para un hombre de 80 kg, cada copa estándar hace aumentar la alcoholemia entre 0,20 y 0,25 g/L. Alcanzar 2 g/L supone, por tanto, en teoría y sin eliminación, entre 8 y 10 copas consumidas rápidamente.
Para una mujer de 60 kg, el aumento por copa ronda más bien los 0,30 g/L. Seis a siete copas son suficientes para superar los 2 g/L, siempre en un escenario de consumo rápido en ayunas.
Estas estimaciones no tienen en cuenta la eliminación por el hígado, que comienza desde la primera copa. El cuerpo elimina en promedio entre 0,10 y 0,15 g/L por hora. Si el consumo se extiende durante varias horas, se necesitarán más copas para alcanzar este umbral.
Tabla indicativa: alcoholemia estimada sin eliminación
| Perfil | Aumento estimado por copa | Copas para acercarse a 2 g/L |
|---|---|---|
| Hombre 80 kg | 0,20 a 0,25 g/L | 8 a 10 |
| Hombre 65 kg | 0,25 a 0,30 g/L | 7 a 8 |
| Mujer 60 kg | 0,28 a 0,33 g/L | 6 a 7 |
| Mujer 50 kg | 0,33 a 0,40 g/L | 5 a 6 |
Los retornos varían en este punto según el estado de fatiga, el estrés o el tabaquismo, que modifican la velocidad de absorción y eliminación.
Factores que aceleran el aumento de la alcoholemia
Beber en ayunas cambia radicalmente las cosas. Sin comida en el estómago, el alcohol pasa a la sangre mucho más rápido. El pico de alcoholemia puede alcanzarse en unos treinta minutos, frente a más de una hora después de una comida.
La velocidad de consumo es el factor más subestimado. Encadenar cinco copas en una hora produce una alcoholemia mucho más alta que las mismas cinco copas consumidas en tres horas, simplemente porque el hígado no tiene tiempo para eliminar entre cada copa.
A continuación, los principales parámetros que hacen variar el nivel de alcohol en sangre:
- El peso corporal: cuanto más ligero se es, mayor es la concentración de alcohol en sangre para una misma cantidad bebida
- El sexo: el coeficiente de difusión más bajo en las mujeres conlleva una alcoholemia más alta con un consumo igual
- La alimentación: un estómago lleno ralentiza la absorción del etanol, un estómago vacío la acelera
- El estado de salud del hígado: una función hepática alterada reduce la capacidad de eliminación, que a veces baja de 0,10 g/L por hora

2 g/L de alcohol en sangre: lo que significa para el cuerpo y la ley
A 2 gramos por litro, ya no estamos en la zona gris. Los reflejos están considerablemente alterados, el campo visual se reduce y la coordinación motora se ve gravemente perturbada. La capacidad máxima del hígado para eliminar el alcohol se supera mucho antes de este umbral, alrededor de 2,4 g/L según las fuentes médicas transmitidas por los profesionales de la restauración.
Más allá de 3 g/L, el riesgo de coma etílico se vuelve real. A 5 g/L, se compromete la vida.
Umbrales legales y sanciones en Francia
El umbral legal para conducir se fija en 0,5 g/L (0,2 g/L para los permisos probatorios). Más allá de 0,8 g/L, se entra en el ámbito del delito, con penas que pueden llegar hasta 2 años de prisión y 4,500 euros de multa. A 2 g/L, por tanto, nos encontramos muy por encima de la zona delictiva.
Desde finales de 2024, varias prefecturas aplican una judicialización sistemática desde 0,8 g/L: todo conductor controlado a este nivel o superior es presentado al fiscal, incluso sin accidente. Con una alcoholemia de 2 g/L, la suspensión del permiso y la incautación del vehículo son prácticamente automáticas.
Tiempo de eliminación tras una alcoholemia alta
El hígado elimina el alcohol a un ritmo relativamente constante, entre 0,10 y 0,15 g/L por hora. Ningún café, ninguna ducha fría, ningún ejercicio físico acelera este proceso.
Para bajar de 2 g/L a 0,5 g/L, se deben contar al menos diez horas, a menudo más. Retomar el volante a la mañana siguiente después de una noche a 2 g/L sigue siendo peligroso si no se ha dormido lo suficiente.
Un etilómetro personal sigue siendo el único medio fiable para verificar su nivel antes de conducir. Las sensaciones subjetivas (sentirse sobrio, haber comido, haber bebido agua) no reflejan la alcoholemia real.
Retener un número preciso de copas tiene sus límites. El cálculo siempre depende del perfil individual, de la velocidad de consumo y de la alimentación. Lo que no varía, en cambio, es el riesgo: a 2 g/L, el cuerpo funciona en modo degradado y la ley considera la situación como un delito grave, con o sin accidente.